Buenos Aires, siglo XXI

Inquietos, caminan. Prohibido mirar al otro, o habrá problema. Andando las avenidas al ritmo de las sombras. Sombra pa’ qui, cruzo pa’ ya. Paso veloz, prohibido disfrutar del aire de la calle, del humo de los automóbiles. Cayó el sol, la marcha apresura. Agarra bien el bolso. Lleva poco dinero encima. Si preguntan no contestes. Si se acercan, aléjate. Si hay poca luz, vuelve atrás y busca otra calle. Sueña cuando llegues a casa. Prohibido sonreír sobre los adoquines. Imperativos contra la libertad. El miedo llama al miedo. La paranoia crece.
En la mayoría de casas tienen que bajar a abrirte. En las que no, hay un portero. Miedo masivo. Encerrados tras los muros. Ajenos y enajenados. Desconfiados. Los autos con los vidrios negros no dejan ver al conductor. Los seguros bajados. De las oficinas al barrio cerrado, al country. Ahí, encerrados, se sienten libres. Muchos con poco o nada y pocos con mucho. Y sólo ha hecho que empezar.
Yo ya llegué a casa, y tú?
7 comentarios
HanseNet -
el otro -
comparativament amb els països de l'entorn, estic convençut que els índexs de seguretat ciutada que disposen a l'argentina són, malgré tout, envejables.
sort.
m. -
marc -
guach ?? -
M'ha agrada la teva mirada.Records
la veloz del norte -
Ramon Balmes (La Vanguardia) -